A propósito de Eivør

Faltan sólo dos semanas para el lanzamiento del nuevo Assassin’s Creed Valhalla, y entenderéis que como fan de la saga y fascinada por la mitología y cultura nórdica, estoy deseando que llegue el día, coger mi hacha y mi escudo y lanzarme a la aventura.

Sin embargo, Ubisoft no termina de aventurarse a hacer lo que parece que lleva tiempo queriendo, que es, aunque a muchos les moleste, presentarnos a una única protagonista femenina.

Cuando conocimos a Aveline de Grandpré, muches creímos que era un avance hacia una saga más inclusiva y diversa, era un primer paso aunque este ocurriera a través de la PS Vita, y a día de hoy se la considere como una entrega secundaria; pero después tuvimos a Edward Kenway (AC Black Flag), Shay Patrick Cormac (AC Rogue), y Arno Dorian (AC Unity), antes de que Evie Frye apareciera para arreglar los desastres de su hermano Jacob en AC Syndicate. Ni siquiera en AC Origins, y habiéndonos ya mostrado Ezio años atrás la estatua de la gran asesina Amunet en la cripta de Monteriggioni, nos dejaron ver la historia a través de los ojos de su verdadera protagonista, Aya. Por no hablar de la discusión y la crítica, aún a día de hoy, acerca de si Kassandra es el personaje canon en AC Odyssey, pese a que Ubisoft lo haya reconocido.

Por todo esto, no es extraño que desde la presentación de AC Valhalla, no hayan cesado las quejas y las críticas sobre que Eivør, su protagonista, pueda ser indistintamente hombre o mujer.

Yo tengo claro con cuál de los dos sexos del personaje voy a jugar, y aunque no tendría por qué hacerlo, en este artículo, quiero explicaros los motivos, por los que creo que Ubisoft tendría que habernos presentado sólo a una mujer, aunque eso pueda herir la masculinidad de algunos ofendidos.

  1. Eivør es un nombre femenino de origen nórdico que tiene varios significados dependiendo de su raíz de origen. Deriva del nombre nórdico antiguo “Eyvǫr”, compuesto de dos elementos: del proto-nórdico “auja”, que significa “regalo”, “suerte”, o “fortuna”, más “vár / vǫr” que se traduce como “primavera”. Por otro lado, en la mitología nórdica antigua, Eyvǫr es un personaje vinculado a la deidad Þórr, y sus habilidades eran las de “guardiana y defensora”. No obstante, al buscar su etimología, actualmente se traduce como “sabio regalo” o “buena fortuna”.
  2. Las Sagas nos hablan de las skjaldmö, las doncellas escuderas como Lagertha o Freydís Eiríksdóttir. Para quien no conozca las Sagas, son narraciones fantásticas escritas durante la Edad Media a partir de las historias transmitidas de manera oral por el pueblo nórdico, que era una sociedad ágrafa, a excepción de algunas piedras rúnicas que se han encontrado. No deja de ser llamativo que en las Sagas aparezcan personajes femeninos que supieran luchar y que fueran reconocidas como iguales en el campo de batalla, sobre todo haciendo sido escritas durante la Edad Media. ¿Puede que sea sólo ficción? Pues, puede que sí; pero ¿qué es Assassins Creed sino una saga de ficción?
  3. Las mujeres eran importantes dentro de la sociedad vikinga. Eran las guardianas de la riqueza en el hogar, la máxima autoridad de la casa, y la que mantenía el control y la organización de las propiedades sin la necesidad de la aprobación del marido; se encargaban del aprovisionamiento de la granja, de la organización de los alimentos y de su conservación; atendían a los pobres y a los miserables; eran las guardianas del legado vikingo, las que educaba a los futuros vikingos y vikingas; las que dominaban la magia seiðr, un tipo de magia que los dioses æsir aprendieron de la diosa Freyja y exclusivamente dispuesta para el género femenino. Las mujeres además, defendían activamente el honor de su clan; y pese a no poder portar armas en el día a día, todas sin excepción sabían defenderse y utilizarlas, ya que una cosa era que habitualmente no pudieran portarlas, y otra que no las supiesen utilizar y no dudasen en hacerlo. El honor, el coraje, la fuerza y la independencia eran cualidades altamente valoradas tanto en hombres como en mujeres en la sociedad escandinava durante la Era Vikinga, y las mujeres no eran consideradas un mero objeto de placer, sino que gozaban de respeto y libertad (sí, libertad sexual también), y además, podían decidir divorciarse, recuperando sus bienes y retornando a su clan, pudiendo volverse a casar si querían o vivir con libertad económica. Por último, la violación de una mujer libre estaba absolutamente prohibida, y era uno de los pocos motivos por los que un vikingo podía ser sentenciado a muerte (igualito que ahora, vamos…).
  4. Ubisoft lleva varias entregas haciéndonos guiños. Durante los meses de verano de este año, han ido surgiendo distintas noticias relacionadas con despidos a altos cargos de la compañía por cuestiones de acoso sexual y conducta inapropiada, la mayoría de estos directivos estuvieron relacionados, hasta ahora, con las decisiones creativas respecto a la decisión de protagonistas de la saga a lo largo de los años. A nadie ya nos extraña el sexismo y la misoginia de la industria del videojuego, y Ubisoft parece que ha ido queriendo decirnos que su intención era otra, aunque al final, en estos años haya ganado el no, tampoco podemos negar ciertas evidencias: Amunet en Monteriggioni , Aveline protagonista en 2012, la bisexualidad de Jacob Frye, la sigilosa y meticulosa Evie, casi peinando canas, como protagonista del DLC de Jack el Destripador, Layla Hassan utilizando el Animus, Aya como la fundadora de la Hermandad, Kassandra canon…. Son muchas las señales; pero muchos aún no quieren verlo, y Ubisoft no acaba de dar el último paso. ¿Hubiera sido diferente AC Valhalla de haberse realizado los despidos hace un años o dos?, ¿qué pasará con la próxima entrega?
  5. Con los últimas tres Assassin’s Creed, Ubisoft ha perdido la oportunidad de crear una trilogía protagonizada por mujeres. La evolución gráfica es innegable, con mapas más grandes, repletos de detalles y mundos cada vez más espectaculares. Y respecto a la jugabilidad, hemos ido viviendo cómo lo que empezó siendo un juego de acción y sigilo, se ha convertido en historias con mundos abiertos masivos, y un combate más centrado en la acción y con ciertos toques de RPG. Este giro de tuerca a la saga hubiera sido un gran momento para darnos a Aya, Kassandra y Eivør, todas dirigidas por Layla a través del Animus. Hubiera tenido todo el sentido del mundo, y hubiera molado muchísimo.

Y por todo esto, y porque, para qué nos vamos a engañar, me apetece, en dos semanas comenzaré la nueva entrega de una de mis sagas de videojuegos favorita jugando con su protagonista femenina. Porque a las chicas también nos gusta sentirnos identificadas con los personajes que jugamos, porque también hay chicas fans de Assassin’s Creed y porque, en serio, si a algún niño/joven/hombre aún en el s.XXI, le molesta que el personaje protagonista de un videojuego sea una mujer, debería hacérselo mirar muy seriamente.

Ya sabemos… Nada es verdad, y todo está permitido, así que Ubisoft permítenos tener en el próximo Assassin’s Creed a sólo una mujer protagonista.

¡Skål amigues!

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